jueves, diciembre 29, 2011

Das Freulein mit den shönen Bainen

Estabamos en la escuela, parecía la secundaria a la que asistí, pero un poco más grande.

Caminabamos por una explanada muy grande, y no recuerdo una sola palabra de la persona que iba dando las indicaciones de lo que se podía encontrar en tal o cual edificio, simplemente trataba de ver si nuestros ojos se llegaban a cruzar.


Caminabamos como si estuvieramos tomando un tour informativo. Ella estaba presente en casi todo el tiempo y yo de inmediato me percaté de ella. Recuerdo su vertimenta. Las botas altas para el frío, el abrigo que apenas dejaba ver el vestido que llevaba debajo de él. Por alguna extraña razón no puedo recordar sus manos o si llevaba unos guantes puestos. Lo que más me impactó fué el hecho de que cada vez que la miraba, ella me miraba a mí también, y sonreía. Pero su sonrisa no daba a entender que quería voltear y dejar de hacer contacto conmigo, sino que que me sonreía y fijaba sus hermosos ojos a los míos, como diciendo, aquí estoy, ven y acercate. La circunstancia no permitía que me acercara, porque no quería ser muy obvio enfrente de todas las demas personas que asistían al recorrido. Aparte, quise esperar al momento oportuno. Quise retrasar el placer.


Yo me acerqué después de un rato a ella para conocerla. Sólamente por lo que llevaba puesto me llamó la atención, y decidí que necesitaba ver de cerca de quien se trataba. Al verla quedé maravillavo por su belleza. Ojos Grises, rostro blanco y delicado, una sonrisa perfecta. Ella no dudo nunca en comenzar a hablar conmigo. Ese acento extranjero me cautivó, y seguí enamorandome cada vez más. Su sonrisa nunca desaparecía de su rostro, sinimportar si hablaba conmigo, o si revisaba su lista de obligaciones para el día. Siempre que volteaba a revisar algún detalle en la lista, o que miraba a los chicos que pasaban y verificaba que no cauzaran problemas, me dedicaba una sonrisa y una cautivadora mirada a cada instante.


Por alguna extraña razón abandonamos el lugar, pero justo antes de tomar nuestro camino, y alejarme de ella para siempre, tuvimos que regresar porque uno de los chicos había tomado sin permiso un libro de la biblioteca.


Cuando tuvimos que regresar para devolver el libro la volví a buscar de inmediato. Y hí estaba, siempre con su hermosa sonrisa, y su mirada penetrante.


Cuando nos levarnon al salón conemcé a distraerme platicando con los chicos que estaban sentados al lado mío. Uno de ellos había traído una historieta, y nos entreteníamos hablando de ella, y del posible desenlace y próximo número. Yo ya no la buscaba porque sabía que se había ido a ocuparse de sus asuntos, mientras nuestro proceso temrinaba. Estabamos todos en un salón esperando a que el ladrón se delatara y devolviera el libro que había tomado.


La medida que tomaron los directovos dieron pié a que el ladrón se delatara. Habían decidido que si nadie declaraba, todos seríamos multados por el monto del libro, en partes iguales. Finalmente el chico se puso de pié, caminó hacia el frente del salón, y acompañó a los maestros fuera del salón para hacerle la multa y finalizar el proceso. Entonces ví que una chica más había tomado otro libro sin el consentimento de las autoridades de la escuela. Le pedí que lo devolviera para no volver a pasar por la misma embarazosa situación pero se negó. Recuerdo como intentaba persuadirla al principio, y como la amenazaba al final, cuando a ella simplemente no le importaban las consecuencias de sus actos.


Al ver que no cedía, estallé en un ataque de rabia, que luego se disipó al ver a mi chica de nuevo.


Por alguna extraña razón ya me había dicho su nombre, pero no podía recordarlo.


Comenzamos a caminar hacia la salida y la abordé con un fuerte abrazo. Ya nos habíamos estado coqueteando, pero no llegamamos a más. Ardíamos de eseo por conocernos más y comenzar una relación. Ella nunca se resistió a mi abrazo, y siguió el juego de la forma más bella posible. Su sonrisa ahora me invitaba a acercarme cada vez más, y ahora que el contacto físico ya se había comenzado, era mucho más facil para mí poder acercarme, oler su perfume, jgar un poco con su cabello y acariciar sus manos.


Comenzamos a caminar hacia la salida, puesto que nuestra visita había acabado. Recuerdo que conforme nos acercabamos hacia la salida, intercambiabamos roces de la mano y miradas... muchas miradas bellas.


Al final, a punto de pasar por la última reja del lugar, yo le comenté que necesitaba verla de nuevo. Ella accedió y seguía coqueteandome con su sonrisa y sus palabras en tono ansioso y juguetón.


Le pedí su número. Ella dudó por un momento, como si temiera que yo descubriera algo privado de su vida. Pero aún así comenzó a escribir sobre mi brazo. Los números más delicados que haya visto jamás. Luego los números de su casa y trabajo. Después comenzó a dibjar, como si me estuviera haciedo un tatuaje. Finalmente, al borde de la mano esribió su Apellido. Un apellido alemán. Yo dude un poco, y luego lo pronuncipe, y ella al instante corrigió mi pronunciación. Entonces estabamos a punto de despedirnos cuando decidí acercarme a besarla. Fué un momento mágico. Sentía sus labios comiendo los míos. Sentía sus mordidas en mis labios. La abracé y sentí un gran calor que emanaba de su cuerpo. Ella me correspondió. La sensación de su calor, de su aliento penetrando todo mi cuerpo era maravillosa. No podía creer que hacía un para de horas nos habíamos visto por primera vez y ahora estabamos intercambiando el más hermoso beso de amor.Hay una sensación de exitación física y erótica que el hombre experimenta cuando besa a una mujer después de poco tiempo de onocerla, es como si el instinto natural le indicara que se trataba de un encuentro que debía tener un final puramente físico, como un animal en celo, pero curiosamente con ella, al estar compartiendo la sensación de amor puro que sentía, solamente pensaba en no dejarla ir nunca, y pasar el resto de mis días a su lado, sin importar lo que estuviera haciendo o a lo que me dedicara.... era como si el destino me revelara de forma totalmente inesperada y sorpresiva que ella sería la mujer que estaría conmigo, hasta la muerte. Era simplemente amor puro, amor a primera vista.


Sin siquiera percatarnos de que todavía estabamos en el patio de la escuela comenzamos a quitarnos la ropa. Yo acariciaba su cuerpo por encima de ese hermoso vestido corto de colores llamativos que me encantó desde el principio. Sus piernas me enamoraron completamente. Siempre he tenido una fijación por las piernas de las mujeres. Fácilmente deduje que tenía uno músculos fuertes, era obvio que hacía ejercico porque en sus piernas lucía una definición suave y muy hermosa. eran unas piernas doradas, suaves y cáidas. Yo luchaba contra mis pantalones y mis boxers, pero al final logré deshacerme de ellos. Sentía todo su cuerpo, pero estaba facinado con sus hermosas piernas. Eran unas piernas simplemente perfectas. Yo las acariciaba, sin dejar de besarla, pareciera que no podía separar mis labios de los suyos.


Comenzamos a hacer el amor y fué el momento más anhelado para los dos. No prestaba atención a las sensaciones físicas que ella provocaba en mí, sino que estaba totalmente cautivado por la satisfacción espiritual que ella me otorgaba. Era como si me estuviera tranquilizando con amor puro y con su calor.


Después de comenzar a avanzar yo la veía sentada junto a mí, sonriendome todo el tiempo. Yo no quería para nada quitar mis ojos de ella. Vestía, como siempre, esos vestidos que a mí tanto me encantaba, porque dejaban ver sus hermosas piernas. Era una chica muy coqueta, y desfrutaba que yo la mirara todo el tiempo. Sus manos siempre jugueteando con su cabello corto. Ella me tomaba de la mano, con delicadeza.


Luego tomamos una gran avenida desde donde era posible observar los fuegos artificiales que estallaban al final de la misma. Fué un espectáculo maravilloso. Yo simplemente no podía dejar de verla.


Cuando comenzamos a caminar, la tomaba de la mano en ratos y la abrazaba con fuerza después. Ella simplemente se entregaba a mí. Ella sentía mi protección. Luego llegamos a un pequelo lugar y nos sentamos. Me pareció como su hibieran sido horas las que pasé contemplando sus hermosos ojos. Ella describía la forma en que yo la miraba y yo me enamoraba a cada instante.

sábado, diciembre 10, 2011

On seeing someone... for the second time!


Mi pensamiento desde el día en que la conocí fué de que no la volvería a ver. O no al menos en un buen tiempo, o bajo circunstancias tan esperanzadoras y propicias para el diálogo y la interacción.


Sé que es un pensamiento bastante pesimista, pero así crecí y así seguiré siendo, al menos hasta que me decida a ser el milagro y cambiar por mí mismo.


Acompñé a Mito a buscar a un maestro para que cambiara de grupo e inscribirse en otro por acomodo de horarios. Entonces llegabamos a la puerta del recinto. De lejos no percibí nada especial. En realidad nunca me doy cuenta de las señales ocultas o de los séres especiales o que me puedan hacer sentir algo cuando me aproximo a ellas. Ella saludo al grupo y me presentó, entonces la conocí y nos saludamos. Gracias a la bella constumbre de besar a alguien cuando la conoces pude sentir un beso que me revoloteó en el estómago. Hacía varios meses que no sentía eso.


Luego me dí cuenta de que teníamos algo en común. El arte. Pudo ser un tema de conversación, pero después de intentar indagar en su vida con respecto a ese tema, me dí cuenta de que no quería compartir mucho, al menos no con alguien que conocía apenas. Pero al final dejó una buena impresión en mí y, creo que yo en ella también.


Luego estando sentado en el sillón, compartiendo experiencias divertidas de cuando tenía residencia en el pasado, la ví entrar con otro grupo de amigos de los anfitriones. Al principio pensé que sería una velada más en la que no pasaría de charlar ocasionalmente con todos, ella incluída, y ya. Tal vez aprovechar la oportunidad de indagar un poco más en su vida y de sucitar un poco de interés por su parte en mi vida.


El encuentro resultó mejor de lo esperado. Comenzando con el cálido abrazo que compartimos al vernos de nuevo. Yo no esperaba un contacto así de significativo y apresivo de su parte. Pero fué un abrazo bello. Instantes después de que me tomara y me abrazara lo comprendí y entonces devolví el gesto, sintiéndome el hombre más querido de la noche.


A partir de ese momento mis ojos siempre buscaban los suyos. Tiene unos ojos verdaderamente bellos y llamativos. Inspiran confianza al diálogo, y tal vez a conocerlos más de cerca. Al menos, yo en mi impulso de enamorado de nueva cuenta, sentía un gran deseo por verlos cada vez más cerca. Sin importar con quien estuviera paticando o a quien estuviera atendiendo o con quien fuera que estuviera teniendo algun tipo de contacto directo, mis ojos siempre la buscaban. La veía sentada conversando con alguien más. La llamaba con mis ojos y con mi pensamiento deseaba que volteara y me viera ella también. A veces funcionaba.


Luego hubo oportunidad de conversar directamente con ella. Los sillones no deberían ser tan grandes. Viendo la distancia como un impedimento, decidí hacer el movimiento que me costó más trabajo en la noche. El valor que requirió realizar ese movimiento me hizo pensar en los miles de artículos que recientemente había leído acerca de superar los miedos de cada uno con valentía. Tal vez la mezcla de alcohol y un volumen de música alto ayudaron a que me fortaleciera en mi determinación a acerarme. Salté de mi lugar al lugar que estaba cerca de ella. Creo que si hubiera saltado directamente a su lado, en el sillón en el que ella se encontraba, hubiera dado la impresión de alguna intensión un tanto desesperada. Nunca lo sabre. A continuación sucedió un hermoso gesto que quedará marcado en mi memoria. Ella ocupó el lugar que estaba más cerca de mí. Hubiera deseado que hubiera ocupado el lugar enseguida al mío en mi mismo sillón, pero creo que por la misma razón, ella tampoco lo hizo.


Charlamos. De arte. Del ocio. Del deseo por salir de la rutina y buscar experiencias nuevas. Y finalmente, dimos con el clavo que unía una fina y mágica actividad en común. La verdad, me faltó valor para invitarla en ese momento a bailar, y seguimos charlando. Después me avisaron que debíamos ir de nuevo a la tienda, por más provisiones. Entonces se rompiò la atmosfera que me tenía totalmente rendido ante sus ojos, y salí del departamento.


Al regresar, había mucho más ambiente en la reunión. Y luego sucedió el segundo acto mágico que me ha marcado más, últimamente en mi vida. - Vamos a bailar, Angel- me declaró con su cabeza recargada en el descanso del sillón mágico de nuestro encuentro-.

-Claro, cuando quieras- contesté con una mirada de ilusión en los ojos.

-No!, ahora!-.

Mi sangre no paraba de correr por mis venas. Sentí mi corazón mas vivo que nunca, a pesar de haber estado deseando que se detuviera en medio de la noche las últimas semanas. Este estado de depresión me había estado dominando de manera muy fuerte, al grado de no permitirme encontrar razones por las cuales valiera la pena seguir intentando encontrar el sueño de mi vida, o seguir buscando a la persona que me hiciera sentir esa gran emoción de amor en mi ser.


Tener a una hermosa mujer tan cerca, por un espacio de tiempo tan prolongado hace que la vida valga la pena. Veía constantemente sus ojos, a pesar de que siempre me ha costado mucho trabajo ver a los ojos a las personas, sin importar cual sea mi relación con ellos o lo que esté haciendo en determinado momento. Recuerdo ahora la gran batalla que sufro incluso hasta hoy, cuando intento ver a los ojos de mi padre de forma directa. Pero con ella, gracias al enamoramiento que sentía en ese momento no batallaba. Sentía una gran comunicación al verla a los ojos. Me sentí bien nuevamente.


Tocar sus manos era un bello recuerdo de que las personas necesitamos del contacto, incluso yo, que tanto lo detestaba. Hacía mucho que no distrutaba tanto de acariciar a alguien. Ella simplemente se dejaba llevar. La ilusión de control a la que todo hombre está sujeto cuando entabla un baile con una mujer, desapareció en ese momento, porque estaba hechizado bajo el más bello sentimiento de ilusión, nervio y enamoramiento. Recuerdo su sonrisa cada vez que me veía a los ojos. Yo también sonreía, de nervios tal vez. De felicidad, seguramente sí. De ilusión. Más que nada, yo sonreía por la ilusión. Al bailar intenté utilizar el mecanismo del diálogo para poder disimular mi nerviosismo. Realmente estaba nervioso. Por tenerla frente a mí. Por verla a los ojos constantemente. Por sentir sus manos. Por oler su bella esencia cada vez que ella giraba. Por sentirme bien, de nueva cuenta. Me dejé llevar y disfruté del momento, sin pensar en los actos que seguirían, en las posibles consecuencias o recompensas que deparaba el hecho de haber establecido una relación con el acercamiento físico más importante para mí.


La segunda vez que bailamos resultó aún más encantadora. Puse atención en otros detalles. En su forma de mirarme. En el juego que hacíamos con las manos cuando permanecíamos tocando nuestros dedos. En sus piés y en la forma en la que ella seguía mi paso. En su cuerpo al girar y al permanecer en contacto con el mío en los pasos que yo a propósito hacía para lograr aquel encuentro. Sentía sus brazos a disposición de mis manos. Sentía su cadera al compás que marcaba mi dirección con las piernas. Sentía su alegría al ver que comenzabamos a comunicarnos en aquel hermoso ritual en el que los cuerpos desean estar juntos, pero se detienen en un acto de retraso del placer. Yo lo quiero ver mejor como un goce de un placer distinto. Un placer más sutil, más oculto y tímido. Cuando hacía aquella vuelta en la que quedaba en contacto con su espalda trataba de la manera más sutil de ocultar mi satisfacción por sentir su piel y su movimiento suave. De cierta forma, la experiencia ayuda a poder controlar el impulso y no hacer un movimiento comprometedor y que resulte fuera de lugar y rompa con la atmosfera que compartíamos durante el baile. Todos estos detales me llevaron a poder comenzar a comunicar lo que sentía en ese momento. Así que le hablé y le dije lo que ella era para mí. La llené de elogios por sus ojos, por su esencia, por su forma de bailar, por su hermoso rostro. Ella se enojaba. Pero yo me sentía libre, ya que cada vez que yo expresaba algún elogio sentía una gran fuerza, y la transmitía a ella. Simplemente le hablaba y me liberaba de todo. Seguí hablándole, tocándola, expresándole que la deseaba y que me encantaba. Fué un momento hermoso. Cada vez que ella se desesperaba e intentaba irse de mí, yo aprovechaba y la abrazaba fuerte, le hablaba al oído y la tomaba por la espalda. Ella se resistía, pero no lo suficiente como para poder romper con mi prisión. Era lo mejor, mantenerla junto a mí, así que seguí provocándola a mi placer. La abrazaba y después, tomaba sus manos y las besaba para convencerla de que se quedara. ella permanecía, con una falsa intensión de irse, pero no soltaba mis manos, o luchaba por romper mi abrazo. Incluso, al final cuando se desesperó más, me arrodillé y la tomé por la cintura y no la dejé ir. Ella seguía ahí, y permanecía junto a mí, viéndome a los ojos, y sonriendo.


Una inesperada situación incomoda por parte de mi amiga nos forzó a abandonar la fiesta y alejarme de ella. Fué lo mejor, para mi amiga que sufría de un acoso desagradable. Siempre seré fiel a mis amigos, incluso al grado se sacrificar mi propio placer y realización. Es una fidelidad que yo aprecio bastante.


Solo espero poder verla de nuevo... y bailar con ella.

sábado, noviembre 26, 2011

On being alone.

Tal vez no sea tan malo estar solo. Solo en la vida. A pesar de que extraño la compañía de mi familia y amigos, creo que el vivir un tiempo solo es bastante benéfico.


Lo que más extraño es compartir. Compartir todo lo que veo cada día con alguien. El hecho de hacerlo me llena de un sentimiento de satisfacción que no he logrado sustituir con nada. Claro que después me pongo a pensar en lo que hubiera dicho si hubiera estado acompañado... yes ahí donde se me va la inspiración. Creo que mis comentarios, muchas veces, resultan bastante aburridos. Es una plática que no cualquiera sigue, al menos, con ánimos de escuchar y discutir. Realmente necesito encontrar a alguien que pueda comprender tan raros y aburridos comentarios. Mis charlas con la compañera que haya de ser quien esté a mi lado el resto de la vida serán bastante raras.


Hoy, por ejemplo, viví un montón de cosas que me hubiera gustado poder compartir con alguien. La viste de la calle llena de gente disfrazada. La lectura del libro que trataba de una serie de personas cuyas relaciones extrañas al final tenían un desenlace inesperado. La perfección con la que la Orquesta ejecutó su programa. Son situaciones que, a mi modo de ver, se disfrutan más si tienes alguien con quien platicar, y discutir después de haberlas vivido. Es justamente aquí cuando hago un recuento de las personas con las que he tenido la oportunidad de hacer esto, de discutir vivencias, y es donde intento visualizar a la persona idónea para hacerlo en el futuro. Nuevamente caigo en la cuenta de que tendrá que ser alguien tan raro y aburrido como yo. Las pasiones que encienden mi imaginación y hacen volar mis sentimientos no son las mismas que la de la mayoría de las personas. La gran mayoría de las personas. Esa mayoría con quien a veces quisiera encajar a la perfección.


El tiempo que llevo viviendo solo me ha hecho ver que nunca podré encajar con esa gran mayoría de personas. Pertenezco a un grupo de personas en principio loco. Después bastante raro y aburrido para la gran mayoría. Un grupo de personas que cambian constantemente... de todo. A mi me gusta estar en constante cambio. Cambio de residencia. Cambio de gustos. Cambio de amigos. Cambio de repertorio. Cambio de lugares a frecuentar. Cambio de tipo de música por escuchar. Cambio de estados de ánimo. Cambio de forma de pensar en un instante muy corto de tiempo.


Durante el concierto de hoy experimenté un gran amor. Amor por las personas que estaban ejecutando la música más hermosa que haya escuchado últimamente. Eran unos jóvenes muy talentosos. El director era un verdadero maestro de su diciplina. Los chicos seguían con gran presición los ademanes y las intensiones del director. Sentí una gran emoción por poder ser del pequeño grupo de personas que tuvo la gran oportunidad de poder escuchar el concierto de hoy. Al miemo tiempo, sentí un gran odio. Odio por las personas el público. Odio por lo ruidos, por los aplausos fuera de lugar, por las personas que llegaban a media ejecución a buscar su asiento, odio por quienes intentaron callar a los que aplaudían en el momento incorrecto. Odio por la gente con la que compartí el concierto. Odio por mis raíces incultas en el ámbito musical. Odio por el viejo de la primera fila que se la pasó todo el concierto dirigiendo como si tuviera la batuta en la mano. Odio por la persona que estabasentada en la fila detrás mía intentando abrir un maldito dulce durante casi todo un movimiento de la sinfonía.

martes, noviembre 15, 2011

On receiving signals!

Es bastante curioso como mi estado de ánimo puede cambiar en cuanto dicido realizar tal o cual cosa, en cuanto comienzo a caminar por tal o cual calle, en cuanto entablo una conversación con tal o cual persona.

Los días pasados habían estado plagados de una depresión maldita. Ahora comprendo que tal depresión no tiene mucha razón de ser. Tengo muchas cosas a mi favor. Y hoy me recordaron una muy agradable.

Comenzaba la vocalización de manera normal. Había decidido hacer la prueba con la cerveza esta vez, y tal parece, al menos en esta ocasión, que el resultado no fué alterado, porque la voz sonó muy bien. A medio ejercicio em maestro me comentó que el lugar era el correcto. - Ahí es donde tiene que estar la voz siempre, Angelito -. Después vino mi pregunta: - ¿Como hago entonces para no volver a caer en lo que me ocurrió en la Luisa?- . - Mira, tu tienes una gran ventaja, tu voz gira en donde tiene que girar, no tienes que buscar nada, no ten tengo que explicar nada. Agradece a Dios que te haya dado esa voz. Ahora, déjala salir, disfruta de tu instrumento. Úsalo de la mejor manera posible. No cualquiera puede hacer eso, y menos con las circunstancias con las que te encuentras tú!-.

Definitivamente mi creencia por las señales ha vuelto. Si estaba esperando algun tipo de insinuación, he ahí que ahí esta.

Salutations!

domingo, noviembre 13, 2011

On thinking about the past


El origen del recuerdo está presente, fué la ciaccona en mi menor de Buxtehude. De hecho, fué una adaptación para orquesta lo que me causó un gran impacto. La obre simplemente sonaba impactante y abrumadora. El gran número de músicos que integraban la orquesta hacía que los temas de la obra fueran tan desgarradores, intensos e inspiradores como ninguna otra obra que hubier escuchado haste entonces.


Precisamente, en una semana, habrá un concierto de órgano en Jalisco en el que se incluye la gran pieza en el programa, pero no podré asistir por la lejanís del sitio.


Vienieron a mi mente recuerdos como los huespedes que atencí en cass. Eran chicos de varias partes de la república que necesitaban hospedaje. El evento fué muy bueno, y los resultados también. Conocí a mucha gente del ámbito. Compañeros cantantes, músicos instrumentistas integrantes de la gran orquesta, así como el director y el autor de una de las obras que se presentaron en ese entonces. Recuerdo los ensayos. Recuerdo las crisis por las que pasamos para poder llegar a poner con bastante nivel una obra nueva, contemporánea y muy dificil de cantar. Nunca dudé. Simplemente porque los maestros nunca dudaron tampoco. Creo que fué la última obra que canté para la institución.


Recuerdo las charlas con los amigos antes de comenzar los ensayos. Recuardo las reacciones de todos cuando escuchabamos el ensamble del coro con la orquesta. REcuerdo las constantes quejas por parte de los integrantes del coro, porque cada vez se nos pedía más sonoridad, y teníamos que ganarle a una orquesta que nos triplicaba en instrumentos, y no sólo en cuerdas, que es de lo qeu más hay en el país, sino de metales, maderas, y otros instrumentos que integraba la obra, instrumentos de gran sonoridad, como platillos y timbales monumentales. Recuerdo mis compañeros, bromeando en las banquetas de la parte trasera del teatro, y compartiendo experiencias. Recuerdo el frío que hacía tanto afuera como dentro del teatro. Recuerdo los ejercicios a los que nos sometió el director para poder lograr dar el caracter que requería la pieza, en especial los que realizamos con el compañero de al lado, tomados de las manos y brazos. No podía creer con quién me había tocado, pero al final logramos controlar nuestras risas y nuestra mente simple y adquirir caracter y fuerza.


La música de la ciaccona me da la impresión de ser una música de despedida, una despedida triste. Era como si estuviera escuchando un adios de parte mía a todos los compañeros con los que compartí esa gran experiencia. Aún ahora, la sigo escuchando y sigo sintiendo la despedida. Vienen a mi mente imágenes bellas de personas, sonidos increíbles de música maravillosa, tanto vieja como nueva.

martes, octubre 18, 2011

On thinking about changing... or not realizing that I´m already different.



Yo tenía la postura de que el cambio siempre es bueno. He realizado cambios toda mi vida, y por lo tanto había tratado de tomarlos de la mejor manera posible, para que mi creencia tomara fuerza.


He cambiado de estudios, de creencias, de lugar de residencia, de amigos, de preferencias en cuanto a música, deportes, círculos sociales, etc. Siempre veía los cambios como una oportunidad de aprendizaje y crecimiento. Los cambios llegaban porque yo lo deseaba.


Mi personalidad también ha cambiado bastante. La experiencia forja el carácter y fuerza cambios en mi persona todo el tiempo. Tal vez sea más distinto de lo que realmente estoy conciente. Nunca me he puesto a pensar en ello profundamente. Hoy precisamente tuve un lapso en el que comencé a criticar a una persona, y luego me dí cuenta de que yo también tengo comportamientos similires a los que criticaba... y no lo había hecho conciente.


A veces quisiera cambiar, pero de forma radical. Así, sin estímulos, porque todo cambio venía como respuesta a alguna situación en particular. Pero desgraciadamente no puedo cambiar así, porque comienzo a pensar demasiado en las posibles consecuencias de dichos cambios. Necesito estar seguro de que cambiaré por alguna buena razón, si no la hay, el cambio no se justifica.


Al ver a las personas intento verme en sus zapatos y analizar como sería si yo cambiara y adoptara la personalidad de tal o cual persona. Es simplemente un experimento. Ahora que lo pienso, al reflexionar sobre lo que ahora escribo, tal vez en el fondo no me agrade del todo, o en absoluto cómo soy... y tal vez por eso quiera cambiar. La verdad es que no me agradan muchas cosas de mi persona, pero creo que esa es regla para todos.

domingo, octubre 16, 2011

On Staring at someone.


We could be heroes... just for one day.

Eso dice la canción... pero realmente me pregunto si seré capáz de ser un heroe algun día.

Me gusta preparar los detalles. Me gusta escoger la ropa y ver si me queda bien. Eso fué lo que hice a pesar del enorme sueño que sentía.

Luego de estacionar el auto, comencé a caminar hacia la entrada. En cuanto me quité los lentes, una mirada se apoderó de mi atención. Eran unos ojos que no dejaban de verme. Yo intenté hacer lo mismo, pero al final cedí y volteé la mirada hacia donde pudiera encontrar un lugar vacío.

Busqué de nuevo esos ojos bellos que me habían seguido desde la entrada y seguían mirándome fijamente. No podía creerlo. No despegaba la mirada de mí. Durante algunos momentos parecía como si fuera una mirada amiga, de alguien a quien conocía desde hace mucho tiempo. En momentos, también parecía una mirada mucho más profunda y muy interesante. La verdad no supe distinguir cual tipo de mirada era.


Me senté y desde mi lugar no alcanzaba ya a ver esos ojos. Y ya no sentía esa mirada sobre mí.


Luego de unos minutos, al mirar hacia el lado opuesta, una nueva mirada se apoderó de mi atención. Era otra persona, con ojos distintos, pero con el mismo efecto en la mirada. Me seguían y yo intenté de nuevo el experimento de quedarme fijo en sus ojos para ver quien apartaba la mirada... y gané. Luego de unos momentos volvimos a hacer contacto. Es algo que me gusta mucho... pero que también expone en mí una gran vilnerabilidad.


Al final, la ví alejarse con su familia, y comprobé que no soy capáz de ser un heroe, al menos por unos instantes. La ví irse de mi vida, tal véz para siempre. Ahora a más de 3,000 kilómetros de distancia la conclusión a la que llegó no hace más que deprimirme.

viernes, septiembre 09, 2011

On asking a girl out!


Finalmente me había armado de valor para pedirle que me concediera una cita. Pero en realidad no nos dirigíamos hacia algún lugar típico para comenzar el cortejo de enamorados, sino que nos dirigíamos a un lugar mucho más personal y privado.

Vamos!, te invito.


La verdad no recuerdo si me contestó, pero ya estabamos en el transporte viajando cuando me dí cuenta de lo sucedido. Yo trataba de identificar el tipo de auto en el que viajabamos, y también sentía curiosidad por saber quien era el conductor que nos llevaba. Nunca nos dirigió la palabra mientras el auto estaba en movimiento. Ella, sentada a mi lado, iba mirando la ventana, y tomada de mi mano. Luegome recliné sobre ella para decirle algún cumplido en el oído y ella reaccionó de la mejor manera posible. Volteó la cabeza y me besó. No podía creer lo que sucedía. Seguí mirándola a los ojos por algunos instantes y luego comenzamos a platicar de... la verdad no importa.


Es en momentos como estos cuando el hombre siente un gran impulso. Cuando lo racional se vuelve instintivo. Cuando la bomba química de sustancias dentro del cuerpo explota. Y realmente nos sincronizamos, porque los dos reaccionamos al instante. Comencé a tocarla por encima de la ropa. Aún tengo en mis manos la sensación de su suave entrepierna. Ella llevaba un pantalón que transmitía bien mis movimientos hacia su piel. Su mano me guiaba hacia donde ella quisiera. Y así estuvimos un rato, hasta que llegamos a nuestro destino.


Al bajar del auto, el chofer nos entregó el equipaje. - No llegas hasta la terminal?- le pregunté. - No, la ruta que me asignaron llega hasta aquí -. Estabamos en las afueras de la ciudad, muy cerca de las vías del tren. Ella comenzó a hacer una llamada para avisar a su familia que estaría conmigo unos días, y discutía con su madre porque a ella no le parecía bien la invitación, sobre todo después de tan poco tiempo de conocernos. Yo tomé el resto del equipaje, y comenzamos a caminar. Sin realmente tomar una desición, caminamos, en lugar de tomar un taxi o llamar a alguien para que fuera por nosotros. Cruzar las vías del tren fué una vista maravillosa. Yo la veía mientras hablaba por telefono. Su cabello. Lo que más recuerdo es su cabello negro y largo siendo acariciado por el viento que comenzaba a refrescar las tardes del comienzo del otoño. Ella jugaba subiendo y bajando del riel de la vía. Con una sonrisa y un beso, finalmente se despidió de los suyos.


Ya en nuestro destino, dejamos el equipaje en el piso. yo me dispuse a tomar un baño. Nuevamente, la comunicación sin palabras se hizo presente. No me percaté de que las paredes se volvieron de cristal una vez que entré en la ducha. Podía ver sus movimientos fuera del cuarto de baño. Ella se movía, sospechosa, tratando de adivinar si alguien más estaba en el lugar. No se escuchaba nada. Entonces se decidió. Quiso abrir la puerta del baño, pero tenía el seguro. - Déjame entrar- me dijo. - No, puede llegar alguien- le dije a través de la cortina de la regadera. - Que tiene! No importa! - gritó desesperada, pero con cierta ternura en la voz. Fué en este momento cuando lo hice conciente. Si yo controlo ésto, porque debería de llegar alguien en este momento?. Yo hago lo que yo quiera en este tipo de situaciones. Volví a la escena y cancelé la llegada de cualquier persona y quité el seguro de la puerta. Ella comenzó a caminar hacia mí, y recordó... entonces se volvió hacia la puerta y puso el seguro. Estaba a punto de comenzar a quitarse la blusa cuando el primer rayo de sol entró por la persiana.

jueves, septiembre 08, 2011

On feeling fear!

Me sucedió hoy, mientras desayunaba y veía una escena de una película acerca de un hombre que temía por su vida. De repente, recordé lo que se siente temer por la vida propia e inmediatamente vino a mi memoria una serie de imagenes, de olores, de sensaciones, y recuerdos pasados... recuerdos durante los cuales temí por mi vida en gran medida.


Recordé lo que sentí cuando estaba solo, en un país desconocido, sin amigos, cin poder acudir a ninguna persona para poder tener una conversación familiar, o al menos lo más cercaco que existiera. Recordé el temor con el que despertaba cada día. Era un temor que no paralizaba mis reacciones. De hecho, todo lo contrario. Era un temor que me hacía saltar de la cama, ir en búsqueda de algo nuevo, alguna persona nueva con quien entablar una conversación, algún callejón nuevo por explorar, elguna pintura nueva por admirar, algún paisaje que me quitara el aliento. El temor siempre ha sido compañero de mi vida, y cuando llega el temor que me impulsa a buscar algo nuevo, me siento realmente felíz.


Recuerdo las caminatas de casa a la escuela. Recuerdo las curvas por las que pasaban autos a gran velocidad y me sacaban de la concentració con la que iba escuchando mi música favorita. Recuerdo las pistas que escuchaba. Eran canciones que me recordaban que yo estaba ahí, en ese lugar, por alguien, para alguien y gracias a alguien. Canciones que me recordaban a mi familia. Caminaba escuchándolas y deseando que estuvieran ahí conmigo, las personas por quienes yo había tenido la oportunidad de viajar a través del Atlántico y me encontraba en un lugar privilegisdo. Yo lo considero un lugar privilegiado porque mucahs personas así lo consideraban también. Era una especie de conclusió lógica. Pero también existen muchas razones no tan comunes por las cuales me encontraba en aquel maravilloso lugar.


Recuerdo ir caminando, luego de salir del paso peatonal que atraviesa desde la estación central de trenes, hasta la calle que lleva al Duomo. fué muy emocionante el momento preciso en que se sincronizó la música en mis oídos y la vista que se revelaba a cada paso que tomaba. Los acordes comenzaban a cambiar de un pasaje de misterio, miedo y ansiedad, hacia un maravilloso tema que llenaba mi alma de esperanza, felicidad, y alegría. La línea melódica llenó de sangre mis venas e hizo que mi piel sintiera un arranque de euforia. Es un tema que ilumina el camino más obscuro. Ciertamente el creador puso a disposición todos los elementos que me redeaban. El ritmo al que caminaba se volvió uno con el que los compases tomaban el último gran crescendo. Mis ojos se cristalizaron, llenos de lágrimas. Solamente iba concentrado en la vista que apparecía frente a mí. Los altos muros no dejaban ver mucho más que unos cuantos metros frente a mí. Sabía el camino de memoria, pero por alguna extraña razon no fuí conciente de lo que estaría frente a mis ojos en unos cuantos instantes más. Finalmente, con el gran impulso de discos y timbales, se reveló ante mí la gran estructura arquitectónica que caracteriza a la ciudad. Era un verdadero impacto visual, combinado con la paz interior que llegaba a mi alma por las dulces notas del más hermoso tema que mis oídos hayan escuchado. Fupe entonces cuando me dí cuenta de la grandeza del creador. En mis pensamientos estaba vacío, perdido, con miedo y ansioso por ver que me deparaba la vida cada día que comenzaba. Era unos días llenos de incertidumbre. Pero con ese hermoso pasaje, todo fué calma y tranquilidad. La esperanza se hizo presente de forma majestuosa y fuí participe de ella, en una forma tan plena que incluso ahora, cuando recuerdo el momento, mis ojos nuevamente brillan por el reflejo que la luz crea en las lagrimas que los llenan.


A partir de ese momento, veía todo con ojos distintos. Las personas que conocí me llenaban de una satisfacción y paz que solamente se logra cuando te encuentras con un amigo verdadero. Comencé a tomar las bondades de la vida sin preocupaciones, cin pensar en el futuro, sin evaluar los pros y contras de lo que me iba ocurriendo.


El cielo nublado y el ambiente frío de la ciudad nunca fueron tan calidos con mi alma como lo fué durante los meses que pasé ahí. Recuerdo incluso que cierto día, pudimos ver algunos copos de nieve caer, totalmente fuera de temporada, y con el asombro de todos los que nos encontrabamos ahí, afuera, fuimos felices.


Las personas abarrotando las banquetas eran amables a mis ojos. Los veía como veo a las personas de mi ciudad natal. Llegué a percibirlos como seres mucho más cercanos de lo que realmente son.


Tantos recuerdos llegan a mi mente ahora. Paseos nocturnos, conciertos, encuentros con amigos, películas, excursiones el librerías, vistas espectaculares de la ciudad. Visitas guiadas. En fin, un mundo de memorias que vivirán para seiempre en mi corazón.


El miedo que me movió ayá quizá haya desaparecido por ahora. No sé, es un poco eztraño volverlo a sentír de vez en cuando. Es como un indicador de que voy por el camino correcto, porque siempre causa en mí un deseo por crecer, por conocer, por explorar. Espero poder seguir sintiento ese temor creativo. Quiero, definitivamente, poder seguir disfrutando de los nervios en mi corazón. Es algo que será mi motor en la vida. El impulso que me llevará a mi fin último, con plenitud.

miércoles, septiembre 07, 2011

On watching movies

Alguna vez un maestro me dijo que las personas van al cine para poder escapar de su realidad y sentirse sumergidos en alguna situación que les hiciera olvidar su vida y problemas. Es por esto que a mí me agrada ir al cine, para escapar de dicha realidad. Por un lado, esto suena bastante patético, podría suponerse que no me agrada la realidad en la que vivo, y en cierta parte es así.

La verdad, disfruto mucho de mi realidad, pero también disfruto mucho escapando de ella. Me agrada reir con situaciones ajenas, y más cuando estan hechas para ello, como en las comedias. Me agrada llorar en situaciones dificiles de personas ajenas a mí, y nuevamente, lo disfruto más cuando dicha situación esta profesionalmente hecha para ello.

Una de las cosas que no me agrada es poder sentir amor con una situación ajena. Ver personas en un paisaje maravilloso, besandose, o tomadas de la mano, o disfrutando de una romántica conversación no es algo que me agrade ver en el cine. Es una situacion fuera de mi realidad que siempre me remite a mi propia situación.

Prefiero ver a alguien sufrir o morir, a alguien golpear a tra persona o ser golpeado por un auto en movimiento. Pero al ver a un hombre y una mujer tomados de la mano, sintiendo la satisfacción de haber encontrado un compañero de vida, un alma gemela, siento cada vez mas hiriente el vacío que vive en mi corazón.

Y para aumentar aún más el efecto dañino, la práctica de retención de información a la que estoy sujeto en mi actividad diaria no ayuda para nada. Toda escena de acción o secuencia llena de emoción y adrenalina es olvidada en cuanto salgo e la sala, o a los pocos días de haber disfrutado la película, y lo que queda en mi mente, y para siempre, son las escenas en las que las personas encuentran la felicidad para la vida. Casi pudiera asegurar que dichas escenas están diseñadas para eso, para peranecer en al mente de las personas, y las detesto por ello. El continuar con mi vida cotidiana ahora se ve afectado por la realidad alterna de saber que personas encuentran lo qeu quieren en todo momento y con personas que permanecerán con ellos el resto de sus días. Es un sentimiento que lleva un amargo sabor a mi boca. alguna vez me sentí pleno y realizado, pero no ahora. De hecho, algunos de los momentos de plenitud que llegué a sentir en el pasado ahora han caído en el olvido, sea por el paso del iempo o sea porque así lo haya decidido. Es un acto que yo programé, para ciertos recuerdos, y funcionó. Lo que me lleva a pensar que pudiera hacer lo mismo con dichos recuerdos de peículas que abundan en mi mente, para poder así escapar de tal tormento.

Pero la verdad es otra. Sigo anhelando encontrar un momento mágico en mi vida, y por lo tanto sigo pensando en los miles de ejempos que tengo en la mente. Sigo rechazando la desición de olvidarlos. Como bien diría Luisa, cuanto más me atormentan más sabrosos me saben. ¿Que tendrá mi vida, que cuanto más cruel es mas sabrosa?

jueves, abril 14, 2011

Que hacer en caso de...

Cuando se enoje contigo y se vaya [siguela] - Ich habe dies nicht gemacht

Cuando se le quede mirando a tus labios [besala] - Io penso di non sia com´é stato tutte queste opportunitá nella MV.

Cuando te empuje o intente golpearte [abrazala y no la dejes ir] - Non posso ricordare se l´ho avevo fatto cosí.

Cuando empieze a maltratarte [Besala y dile cuanto la amas] - Me ne sono andato vía.

Cuando se quede callada [Preguntale que le sucede] - Sapete che alcune volte l´ho fatto, ma la reazzione non me ha piacciutto.

Cuando te ignore [Dale tu atencion] - C´e l´ho tantissimo bosogno d´imparare a fare questo!!

Cuando quieras besarla o abrazarle y se haga para atras [Abrazala muy fuerte] - Lei sempre é stata felice quando volevo fare questo, allore, non avevo probleme qui.

Cuando la veas desarreglada [Dile que se ve hermosa] - Non ho mai detto queste parole.

Cuando la veas llorando [No le digas nada, solo abrazala] - Avevo pensato che era meglio se la lasciasse piangere da sola.

Cuando la veas caminando [Corre con ella y abrazala de la cintura] - Mi piaceva fare questo, e fare gioco con i nostri passi... sempre volendo fare allo stesso tempo.

Cuando este asustada [Protejela] - Su questo non si piove. Mi piace dare protezzione.

Cuando ponga su cabeza en tu hombro [Levanta su cabeza tantito para besar sus labios] - Questo é nuovo per me... soltanto la lasciava fare comodo cosí.

Cuando te robe tu sweater favorito [Deja que se lo quede y que duerma con el una noche] - Non é mai succeso.

Cuando se burle de ti [Burlate de ella y hazla reir] - Ogni giorno.

Cuando no te contesta por mucho tiempo [Asegurate de que todo este bien] - Non é mai succeso.

Cuando parezca que tiene frio [Dale tu chamarra] - Sempre l´ho avevo fatto s cosí.

Cuando te voltea a ver con duda [Hazte para un lado] - Non ho capito. Cosa devo vedere?

Cuando dice que te quiere [En verdad te quiere mas de lo que te imaginas] - Certo. Ed non c´avevo mai pensato.

Cuando agarre tu mano [Agarra la mando de ella y juega con sus dedos] - Forse é stato cosí alcune volte, ma ogni tanto faceva come se c´era una cosa di rutina.

Cuando choque contigo [Choca con ella y hazla reir] - Tutto il tempo.

Cuando te cuente un secreto [Guardalo muy bien] - Non si piove. Sono un boun confidente.

Cuando te mire fijamente a los ojos [No despegues tu mirada hasta que ella lo haga] - Ce l´avevo una paura terribili.

Cuando te extraña [Esta doliendo por dentro] - Non mi dire... e cosa facciamo tutti quanti?

Cuando le rompes el corazon [El dolor nunca se va] - Lo so. E vorrei non avere fatto questo.

Cuando ella te envie este mensaje [esta esperando que tu lo leas] - L´ho giá letto.

-Quedate en el telefono con ella aunque no esten diciendo nada - Non mi piacciono i telefoni.

-Cuando este enojada contigo, abrazala fuerte y no la sueltes - Ho fatto i fatti miei, e me ne andavo.

-Cuando le preguntes si algo anda mal, y te dice ke no, no le creas - Maledizione!

-Porque 10 años despues aun se va a acordar de ti - Neanch´io so dimenticare.

-Llamala a las 12 de la madrugada en su cumpleaños solo para decirle que la amas - Forse... ma non per alcuni anni.

-Llamale antes de que te vayas a dormir y en cuanto de despiertas - Sembre un pocchino pazzo!

-Tratala como si fuera lo mas importante en tu vida - É soltanto questo quello che mancava.

-Burlate de ella y deja que ella se burle de ti - tutto il tempo.

-Quedate con ella cuando este enferma - L´ho fatto.

-Mira su pelicula favorita con ella aunque creas que es la pelicula mas estupida del mundo - Per lei, non c´erano fil stupidi.

-Regalale el mundo - Non l´avevo fatto. Il mondo non é mio.

-Cuando este aburrida o triste, invitala a salir - Sono bravo in questo... ed nel contrario.

-Hazle saber que es importante - c´e l´ho bisogno d´imparare a fare questo.

-Besala bajo la lluvia - Non c´erano oportunittá.

-Cuando corra contigo llorando, lo primero que debes decir es [A quien voy a matar?] - Non é mai stato cosí.

viernes, abril 01, 2011

Guardate ancora le mie pezzi preferiti!

E non ho amato mai tanto la vita - si vede che in questi momenti questa frase non é per me.
L´anima ho miglionaria - Veramente c´e l´avevo pensato cosí troppo a questa frase, ma adesso sono convinto che non é cosí con la mia.

Was würde ich?

Ich müchte meine Leben enden.
Ich habe vielle etwas besucht, aber ich habe nichts gefunden.
Ich habe meine Lebesgefärhtin erloren.

Penso di non c´e la farei piú.
Oggi, appunto, ho letto quelle nuove che mi hanno fatto cambiare i miei pensieri.
Guardate che, nei miei pensieri era giá tutto finito, ma la realtá é un´altra.
Guardate che non ho voglie di continuare.
Se la vita fosse un po piú semplice, sarei contento.
Non ci trovo piú di stimuli per continuare.
Non c´é nessuno che mi possa ascoltare.
Veramente é la cosa piú dificile per me, trovare qualcuno per poter parlare.
L´abilitá per poter essere un uomo normale con tutte le altre persone é stata cancellata nel mio cervello.
Vorrei soltanto andarmene in letto e non svegliarmi piú.
Vorrei soltanto essere un´altra persona.
Vorrei non avere avuto tutte quelle oportunitá nella vita, perche non c´e la faccio ad aproffitarlene.