martes, diciembre 18, 2012
On the power of the mind.
martes, octubre 16, 2012
Quel troube inconnu me penetre?
sábado, septiembre 22, 2012
On being someone else.
martes, agosto 21, 2012
On Mexico City
sábado, agosto 18, 2012
On Nene
jueves, junio 21, 2012
On not taking advantage of opportunities
sábado, mayo 26, 2012
On thinking about someone so much it hurts
sábado, mayo 19, 2012
On living in another country and time.
domingo, mayo 06, 2012
On hating someone
miércoles, abril 18, 2012
On finding out just how disfunctional I am.
En todo el camino mi único pensamiento era el de cómo lograr un buen final, sin tanto drama, y sin tanto ruido para quienes se sientan afectados por el mismo. Pensaba mil cosas como ‘esto no es para mí’. ‘Es demasiado como para volver a comenzar’. ‘Porqué se me presentan este tipo de oportunidades ahora que tengo tales o cuales pensamientos?’. ‘Cómo debería de reaccionar ante tales situaciones y circunstancias?’.
Luego, el impulso se hizo presente. Comencé a indagar y a lograr obtener la información que estaba buscando, pero de cierta forma, pensaba en la gran incógnita. ¿Para qué quiero investigar esta nueva opción?. ¿Valdrá la pena intentar esto?. ¿Qué será lo que me impulsa a seguir moviéndome así, de esta forma?. ¿Qué es lo que realmente quiero hacer ahora?.
El caso es que finalmente concreté algo, una cita por lo pronto y ahí estaré, seguramente, gracias a que mi sentido de la responsabilidad no me permite defraudar a la gente, o al menos en situaciones oficiales.
Lo que me lleva al siguiente punto.
En situaciones no oficiales soy la persona más disfuncional. Tal vez será el exceso de confianza, o de sinceridad. Mis declaraciones siempre terminan por herir a los demás. No cuento con la capacidad de análisis de las mejores palabras y oraciones para expresar, sin echar a perder el momento o la relación con alguien, mis sentimientos, experiencias e ideas.
Creo que volveré a lo mismo, a tomar un poco de tiempo. Poco para mí será mucho para los demás, pero ultimadamente, a mí que me importan los demás.
jueves, abril 05, 2012
Ma non si giocca scopa in tré!
No sé como se juega a eso, pero sé que no es posible jugarlo con sólo tres personas. Así como hay tantas cosas que no se pueden hacer con sólo tres personas, hay varias que no deberían hacerse solo. Como vivir, como comer, como tomar un café.
Ahora que regreso, siento el peso de la soledad apoderarse de mí de nueva cuenta. Incluso de mis manos, que logro mover sólo por la fuerza de la cierta inspiración que mueve mi mente a generar el texto.
Quisiera... no, no quisiera en realidad, pero es una forma de hablar. Una de esas formas a las cuales me he habituado desde que vivo aquí. Quisiera poder adaptarme a todo. Es un deseo que cada vez que llego a casa, como hoy y como ahora, deseo nuevamente.
Ver a las personas hablar, de frente y directo a los ojos, es algo que comienzo a olvidar. Sin embargo, sigo emitiendo los mismos prejuicios de toda la vida. A éste le gusta mucho exagerar. A ésta no le gusta nada, es demasiado “picky”. Aquél no se ve bien intentando cortejar con esas líneas. Etc.
Un nuevo descubrimiento. Parece que no soy tan aburrido después de todo. Puedo mantener una buena conversación con alguna chica... bueno, al menos con una chica a la que le gusta el cine, la ópera, la música, la historia, y la literatura, tanto como a mí. Un momento. Creo que esta aseveración ya no me gustó mucho. Lo que pasa es que te has topado con alguien con quien poder conversar, pero de lo que a ti te interesa. ¿Será acaso que ese es el secreto de las relaciones? ¿Será que en verdad estoy hecho para poder empastar y acoplar mi forma de ser única y exclusivamente con personas así? ¿Será que no puedo en verdad tener un encuentro ocasional que marque mi vida, o que al menos, me aporte un poco de felicidad? La felicidad que creo ver en los demás. ¿Será que los encuentros ocasionales que aportan felicidad no existen? ¿Qué es lo que me estoy perdiendo de la vida por seguir siendo como soy, por no atreverme a cambiar?
Las letras me comienzan a apasionar, pero también me intimidan bastante. Los pensamientos son aún mas atemorizantes, porque se apoderan de mi conciencia, y actúan por mí en ocasiones. Puedo seguir haciendo ciertas cosas, pero sigo con los mismos miedos. Los mismos miedos que me impiden acercarme a las personas nuevas, a los desconocidos. Y sin embargo, sigo reaccionando de una buena forma ante las personas que se acercan a mí sin razón alguna, bueno, siempre existe una razón, pero nunca reparo en los motivos que trascendieron en la persona para que pudiera realizar el valiente acto de acercarse a alguien más a conversar, a saludar, a hacer un comentario, a hacer una pregunta. Lo ensayo mil veces en mi mente, pero nunca me atrevo. Sigo teniendo las mismas visiones. La veo ahí, parada sola, o haciendo cualquier cosa y llego yo, y comienzo a hablarle y a decirle lo bonita que me parece o a preguntar si tiene alguna relación seria por el momento, o a cortejarla, como todo una persona que sabe que es lo que quiere y los medios que tiene que utilizar para conseguirlo. Tal vez es eso entonces. No sé que es lo que quiero. La verdad, eso es cosa común y pensamiento frecuente en mi maldita cabeza.
Allora, non si giocca a scopa in tré... e non si vive nemmeno da solo!
viernes, marzo 16, 2012
On the best things in life being free
Mi primer pensamiento acerca del dicho no estaba de acuerdo con el mismo. Luego fuí cambiando de pensar al respecto. Ahora sé que es una buena combinación de ambas. Es cierto, para ciertas cosas, pero casi siempre cuesta un poco encontrar las mejores cosas en la vida. Puede costar dinero, enfuerzo... o trozos de destino.
Ahora comprendo la cita. ¿Cómo podría encontrar la esperanza en lo más recóndito de mi ser?. Ciertamente no compartía la almohada con ella, o había realizado actos de amor. Ni siquiera conozco su nombre. ¿Cómo puedo, entonces aspirar a siquiera comenzar a buscar la esperanza?.
El trozo de destino que me llevó a ella se dió el día de la primer audición. Como no encontré a nadie en las oficinas de logística del evento, me dirigí hacia donde fuera que iba aquel chico cargando el platillo de batería. Es una audición de Música, pensé, y ese chico lleva instrumentos, por lo tanto creo que es muy probable que vaya al mismo evento que yo busco. Luego, me topé con la chica de la entrevista de la beca. ¿Ya estás listo? ¡Mucha suerte!. - ¿Sí va a ser aquí la audición?- pregunté. - La verdad, no sé, pero pregunta a las becarias. Ellas te dirán más información.-
Entonces la ví sentada junto con otras dos becarias. No recuerdo el más mínimo detalle de sus compañeras. A pesar del gran nervio que sentía, pude poner bastante atención en ella. En su rostro y su cabello. Su largo y dorado cabello. Mi mente no voló hacia donde normalmente vuela en esa ocasión. Debió haber sido así por la ciscunstancia que mantenía mis nervios de punta y mi concentración en mi garganta y en la gran sed que tenía y el potencial que eso representaba.
El instinto natural que poseo hacia soñar despierto y cambiar mi realidad tampoco entró en acción cuando la ví en la cabina de audio, y le dí la indicación del nivel correcto de volumen. Sólo supe que era ella, y decidí concentrarme en lo que debía de hacer en el escenario.
La mañna del jueves desperté con bastante energía, y sidpuesto a hacer las tareas que había postergado hasta el día de hoy. La llamada telefónica que me anunció el cambio de la cita con la psicóloga me dió el impulso de entrar en la regadera, vestirme adecuadamente y salir corriendo rumbo a la Uni. En ningún momento pasó por mi mente el pensamiendo que sentenciaba mi participación en la audición del día. Fué cuando salí de la entrevista cuando decidí lanzarme y audicionar nuevamente. No, ahora recuerdo bien, fué antes de que se abrieran las puertas del elevador cuando tomé la desición. Desgraciadamente, mi mente había estado tan ocupada que nunca pasó por mi mente la bella mujer a la que había visto en aquella ocasión.
Al llegar al escritorio donde debía registrar mi participación sentí una emción grnade al verla de nuevo. Esta vez era la únnica persona que estaba recibiendo a los interesados en participar. - Me dijeron que no era necesario volver a entregar la documentación, verdad?-, pregunté. -No, ya tenemos tus documentos. Estuviste en la audición de Música, verdad?- . Fué bello sentir que me recordó.
Durante la participación de los aspirantes previos a mí, no supe en donde se encontraba. Ni siquiera cuando fué mi turno. Tomé la silla que necesitaría para el monólogo, subí al escenario, comencé a hablar. Me hicieron preguntas, como a todos. Al agradecer su atención giré para tomar la silla de nuevo. Al bajar del escenario fué la primer persona a la que ví, sentada en la silla que estaba enseguida de la que tomé para mi participación. Entonces noté que me miraba con atención. -¿Que tal estuvo?-. -Bien, me gustó-. Su gran sonrisa y una expresión de asombro captaron tatalmente mi atención. -Disculpe, joven. Dice que su area de especialidad es la música, verdad?-. -Sí, así es-, contesté al juéz que me abordó cuando estaba contemplando la hermosa cabellera de la chica. - O sea, usted canta? ¿Puede cantar algo ahora?-, preguntó. Volví al escenario. Comencé a utilizar las palabras del aria para describir a mi chica, y bajé del escenario sin dejar de cantar para tomarla por la mano e invitarla a subir conmigo. Ella sentada en medio del escenario, sirviendo a mi inspiración. Las palabras que decía no hacían ninguna referencia a mis acciones. La tomapa por las manos. Le acariciaba el cabello al mismo tiempo que decía que mi corazón no tiene la fuerza necesaria para declarar mi amor. Luego, me senté un poco alejado de ella. Ella en ningún momento me quitó la vista de encima. Yo comencé a acercarme, poco a poco, preparandome para la cadencia final. La abracé al tiempo que cantaba las últimas palabras del aria. Ni siquiera un leve afecto es capáz mi corazón de inspirar. Besé su mano para agradecer su participación y volví a contestar algunas preguntas de los jueces.
Discúlpame por haberte tomado sin aviso para la interpretación. Simplemente me dejé llevar por el momento y por tu belleza-. - No te preocupes. No hay problema-. La platica nos llevó de un tema a otro. Cuando estaba a punto de decirme su nombre, volteó una de las jueces y nos indicó que bajáramos el volumeno de nuestra conversación o que nos retiraramos un momento, afuera, para poder seguir en lo que estábamos, dando cuenta de lo que estaba pasando entre nosotros dos, una serie de insinuaciones y cortejo.
De ese momento, hasta el final de la audición, no le queté los ojos de encima. La veía ayudando a los chicos que pasaban a participar, cargando un caballete, pasando las muestras del material que querían mostrar.
Tal vez el destino me ortorgue otro pedazo de su magia y me permita volver a charlar con ella, tomarla de la mano o poder acariciar su cabello.
lunes, enero 16, 2012
On snapping at people!
Definitivamente esta será una entrada para desahogarme.
Conforme pasaron los años, y las personas se daban cuenta de que en realidad no era tan serio como aparentaba, yo mismo fuí sufriendo, sin saberlo, una transformación. Realmente me volví una persona que prefería afectar una relación que quedarme callado. Lo malo es que no me dí cuenta con quien debería de tratar de tener una comunicación constructiva y no todo lo contrario.
Yo mismo lo decía a las personas, y las personas me repondían que no era cierto. Que era una persona con la que se podía hablar.
Es que nunca te había escuchado hablar así.
Realmente pensé que en cualquier momento empezarías a golpear a las personas.
Como me sucede frecuentemente, me dejé llevar por la emoción del momento y laadrenalina de la discusión. Realmente no llegamos a ningun punto en común, porque ninguno de los dos quería ceder ante el otro. Yo ya no quiero ceder más en mi vida, pero temo que si asumo esa mentalidad, tendré que pasar una vida todavía más solitaria y antisocial que la que ahora vivo. Mi rencor es tan fuerte, que no lo dejaré escapar de mimente en un buen periódo de tiempo, y mi soberbia es tan grande que no estoy dispuesto a mover un solo dedo para cambiar la situación. ¿Porqué?. Porque yo considero que tengo la razón.
Definitivamente la edad es un cesgo gigante. La inmadurez, tanto mía como de los demás nunca ha resultado ser una buena combinación. Y mi reciente arrogancia combinada con los ataques de depresión que me rodean no llevarán a nada bueno. Pero no sé como empezar a hacer para cambiar la situación. ¿Que es lo que debo dehacer? ¿Cambiar de amistades o personas a las cuales frecuentar? ¿Cambiar de ciudad para olvidarme de estas personas y empezar de cero? ¿Volver a la mentalidad que parecía haber funcionado en el pasado, en la que yo siempre cedía y nunca daba pié a discusión alguna por miedo a dañar o afectar siquiera una relación con alguien? ¿Mandar a todos a la mierda y volarme la tapa de los sesos? ¿ Volverme una persona que no valora las relaciones con las personas, porque muy en el fondo, sé que la amistad no existe? ¿Resignarme a quedarme solo en la vida?
Hacía mucho que no pensaba en lo anterior, y desgraciadamente los acontecimientos recientes me llevan a un solo posible plan de acción, porque ni siquiera se puede llamar solución. Mandar a todos a la Mierda.
Nuevamente vienen a mi mente pensamientos como: no necesito a nadie; puedo pasar el resto de mis días sin amigos, porque los amigos verdaderos no existen; las relaciones con las personas son tan efímeras que no vale la pena invertir tanto en ellas; una persona como yo simplemente no puede tener relaciones personales con los demás, porque mi mentalidad no me lo permite; puedo seguir en esta vida utilizando la máscara que he venido utilizando desde hace un tiempo y que me proporciona una vida sencilla y sola, pero sin el miedo a ceder o a comprometerme con alguien; realmente no valdría la pena formar una amistad con alguien poeque no tengo mucho que ofrecer; realmente puedo llegar a ser un Melvin Udall.
La vida de las personas se mide por la alegrí que brindas a los demás. Creo que me dedicaré a brindar alegría solamente a las personas con las que tengo lazos sanguineos, y que son, por ende, las únicas que valen la pena.
domingo, enero 08, 2012
On depending on somebody else
Acabo de darme cuenta de que pude haber sido dependiente de alguien más, tal y como yo temía que esa otra persona fuera conmigo. Siempre intenté de hacerla independiente de mí pero, sin darme cuenta, seguía realizando las mismas acciones que hacían mucho más estrecha la relaci´n y la dependencia, pero nunca me dí cuenta de que el que llegaría a depender mucho más de la otra persona sería yo mismo.
Realmente siento la sensación de alejamiento cuando no estoy con las personas que frecuento o a quienes estimo y en quienes puedo confiar. Realmente extraño a las personas que forman parte de mi vida. Siempre quise ser una persona ailsada de los demás, y siempre me jacté de poder serlo sin problemas, sin complicaciones para mi vida presente o futura, pero la realidad es otra.
En el periodo en el que me alejé de Mito pude hallar cierta compañìa en mi familia, pero en el fonde si la llegué a extrañar. Ayer me lo preguntó y no dudé en decirselo. Y fupe, extraño. Ayer no me dí cuenta, pero ahora que lo recuerdo, no me irritó que me lo preguntara. Simplemente lo tomé como una pregunta simple y sin trasendencia. Antes tenía la lamentable necesidad de pensar que ese tipo de preguntas sirven para que la persona sienta que es necesitada y que en realidad está logrando un cambio en algien más, y eso no me gusta mucho. De hecho, no me gusta para nada, que las personas traten de hacerme alguien diferente, y mucho menos, que me digan que lo van a lograr con el paso del tiempo. En cierta medida, fué parte de la razón por la cual decidí tomarme un tiempo y alejarme de ella, pero creo que al final, la amistad puede más que el propio ego de las personas involucradas.
Siento que debería de se independiente, pero en cierta medida. En el ámbito económico, por ejemplo, definitivamente debe ser así. Simplemente, como diría el tipo del video, no puedo. Esa ímpetu por la búsqueda de la independencia ha perdido su fuerza en mi interior. Sigo sin encontrar las razones por las cuales deba seguir luchando. De hecho, he llegado a un punto aún más profundo, porque ya ni siquiera quiero seguir buscando las razones que lo justifiquen. En cual etapa estaré? Quien sabe?
Siento repentinas rachas de eufiria por volver a empezar, pero luego reflexiono sobre el número de veces que he empezado de nuevo, por así decirlo, y me desanimo. Pienso que es una cuenta más al gran conjunto de intentos fallidos. Pienso que sólamente estoy acumulando pedazos que al final formarán un ente fracasado. Una persona vacía y sin valor alguno. Una persona triste y con deseos de estar sola para no dar vergüenza a las demás personas qeu sí supieron como vivir una vida llena de éxito y satisfacciones. La verdad, no sé si valga la pena tratar de obtener éxito y satisfacciones en la vida. A quien voy a mostrar mis logros? Con quien compartiré lo que obtenga o las experiencias significativas de la vida? Para qué quisiera yo hacer eso? Que obtendré a cambio? Realmente podré llegar a ser feliz con estos resultados?
Relato similar al de hace años, al inicio de mis entradas en este compendio de textos. Recuerdo mediocre de que sigo igual, y no he logrado evolucionar. Doy los consejos y no los tomo, ni siquiera para mi propio bien y realización